27.4.10

Acerca de la inconstancia y la costumbre


El costumbrismo es un culto peligroso.

Puede ser, si sabe usarse, brújula en una mañana nublada.

La costumbre condiciona al diariero. El mira convencido al cliente costumbrista que ha sembrado con su constancia la certeza del Olé. Entrega el matutino entonces, sin demoras ni preguntas. Conoce al costumbrista y su rutina. El cliente y el diariero hace rato que se ven.

Así también el mozo no pregunta y ya prepara, sin menú a la carta que distraiga, las medialunas de grasa y sin mucha leche el café.
No necesita el sujeto degustarle al mozo su desayuno. Este sabe, por costumbre, lo que desayunará el.

La costumbre pasea al costumbrista en un desfile de caras conocidas que confortan y resguardan de situaciones imprevistas al aturdido pasajero de avenida que intenta protegerse como puede con la gente que salude su rutina.

El costumbrista entonces encuentra en su oasis un paréntesis. Una salvedad que funciona de catarsís ante tanto terrorista, tanto cerdo fascista, que agazapado espera para atiborrar de tormenta, la tibia y grís mañana de esa pobre alma ciudadana.

La costumbre se le hace, al pequeño y gentil hombre, necesaria.

Pero imaginemos un segundo, que no todo es como se vé.

Imaginemos al diminuto caminante como un hombre. No de cuento, sino un hombre. Bañado en carne de nostalgia y ungido, como todo el que se precie, en contradicción.

Imaginemoslo temerle al vino. A la sonrisa. Pensemos en el como alguien que se reconoce carcelario de sus días. No es, después de todo, muy difícil hacerlo. Todo aquel que alguna vez deseó algo con furia, sabe bien las penurias que padece con su adicción.

El canario costumbrista, sin querer, se ha acostumbrado a negarse a los te quieros, a perderse en el eco de los otros. A condenarse solitario, preso de melancolía, silenciando sus expectativas hasta barnizarlas de silencio.

Resignado finalmente, el ciudadano se entrega al devenir de la inconstante calma de saberse en el mismo bar todas sus mañanas. Paladeando lentamente su mansa medialuna. Entregado al recuerdo de sus fantasías. Manchados sus dedos con tinta gris de diario, diariamente se apaga su picardía. Lentamente, se va transformando en un otario.

Sabrá entonces elegir, nuestro protagonista, que no es de cuento, pero protagoniza, si desea ser un costumbrista, o tristemente... verse acostumbrado.



24.2.10

Ejercicio numero 1


El resultado.
Ese riesgo constante.
Esa prueba delgada y final, que aprieta el pulmón del desgano.
El resultado.
Ese exito rodeado de ojos pardos.
Ojos que juzgan sin amor ni conciencia.
La mirada de esos seres desvalidos, que inundan de mentira los pequeños pasos.

Tajante como el color negro.
Asfixia su peso en los hombros. Se clava su hiel en los huesos.

Grita inmediatez: Interrumpe el té y el recreo.

Archienemigo de las 5 de la tarde. Por esas horas es cuando mas exige.


Ud. está advertido. Si lo encuentra paseando mansamente por el barrio, con cara de disimulado, llame sin dudarlo al 911.

La calidez, el proceso, la vida ordinaria, el color verde y las manzanas se lo sabrán agradecer.



30.10.09

"Cadena nacional"


Escribo hoy como quien dice sin pensar. No se trata de atajos ni de dibujos de ocasión. No quiero bordar prosa estéta ni bailar mis letras por ojos empalagados en el almíbar tibio de la sutileza.

Y justamente es eso.

Hoy quiero dejar tallado en un papel, hoy quiero garabatear en servilleta de confitería, hoy quiero imprimir en gigantografía de Corrientes y Callao.

Hoy no quiero escribir tímido para pocos oídos.

Hoy quiero salir en cadena nacional.

Quiero, primero, reconocerme la tibieza. Afrontar como callo. Como cada día sudo llanto para volverme ciudadano. Quiero sincerarme como silencioso aliado de la lluvia. Del hastío. Del desgano.

Quiero afrontar que no confronto a quien debiera. Que no peleo ante el impune, que le sonrío al que me quita la mano, por temor a la escupida que me confirme despreciado.

Quiero contarme, dejarme escrito en este canto de ira fermentada, que me quedo cerca de mucho mediocre cagatinta, que le doy lugar, respeto y oración a mucho vomitasentencias, por un motivo triste, humano y asquerosamente melanco. Miedo.

Quiero decir, gritar, a voz pelada, que soy un individuo cobarde hecho de carne y no de estaño.

Y después, si, sin ánimos de embanderarme como procer de un carajo, sin ningun fín mas que el de sacar de mi pecho una bronca que es llanto impotente, que es el aire seco que se aspira cuando se agacha la cabeza obediente, quiero gritar un basta.

Quiero insultar, quiero putear bien en criollo, quiero golpear hasta esculpir la sangre propia con la ajena. Quiero sacarle a la verdad, la sutileza. Quiero devolverla pura como un pichón recién nacido. Quiero que la oigas vos y vos y vos.

Quiero que los gloriosos discursistas del como hay que hacer las cosas, miren para atrás y se vomiten su pasado hasta mancharse el impoluto traje de justiciero emancipante.

Quiero mas gente que me mire a los ojos, quiero menos bronca masticada en el heno del desgano.
Quiero manos mas sinceras.
Quiero que pase el temblor y los ojos espantados.

Quiero querer a quien me quiere y no a quien se deja querer.

Y ahora si, retirarme a comer pollo con la mano, y ser feliz con lo que pueda, sin saberme satisfecho pero al menos dejando algo en el perpetuo fango de lo escrito, que tiene la hermosa virtud de no poder no ser leido.
Tiene la virtud de permanecer estoico, ante el peligroso confort del olvido.

20.10.09

"Lucky Strike"

Se enciende.
Resquebraja el papel que lo envuelve. Se siente nuevo. Reluciente. Sus primeros humos bailan en el aire. Luce orgulloso, su condición de recién prendido.
Se consume lentamente, fagocitandose, preso de nerviosas pitadas de sobremesa. Va perdiendo altanería hasta convertirse en colilla.
Ya inutil, es arrastrado a su vil muerte de cenicero. Tumba del prensado laborioso, que con Nobleza, Picardo le supo dar.
O en el peor de los casos, es arrojado, aun en brasas, a una tumba de asfalto. Se deja consumir por un viento veraniego. Con estertores escupe sus últimos humos, envuelto en la parca soledad de quedarse sin destino.
Fue cigarro arropado junto a 9 compañeros, en papel metalizado y box de colección. Recuerda melancólico ese noble pasado. Extraña aquel viejo confort.
Es pateado por extraños, ajenos a su frágil estado. Supo ser deseo de labios, y hoy no soporta ser objeto en extinción.

Finalmente es barrido por los dientes frios de un escobillón.


Lucky Strike, (17 de octubre - 20 de octubre 2009) Q.E.P.D.

1.10.09

"Quiste"

Hay un quiste.
Una mancha del mismo color de las begonias, que se adueña de la gente triste. Puede ubicarse facilmente en el brillo de los ojos o en el retozar de los dedos cuando descansan en el respaldo de las sillas.
Es como un día nublado que se aspira de a bocanadas humeantes y se exhala espeso como el humo de un cigarrillo.
No se maquilla ni se desviste. Esta ahí, presente como un ladrillo anciano en el medio de un derrumbe.
Tiñe de olor la humedad de la vereda y se vomita de a suspiros cuando sorprende al descuidado.

Se resiste a la derrota, como un diente flojo que niega su peso y pende molesto, inutil, pero presente.

Paraliza y asusta, se anuncia terrible pero no se desboca.

Es simplemente eso, un quiste gris y neutro, que no trae consigo la muerte, que no estalla ni define, pero se anuncia y se desliza en cada sorbo de café con leche.

17.8.09

"Progreso y adoquín"

Buenos Aires, hoy por hoy, es cuna de arquetipos. Es una melange, hasta en ciertos puntos algo languida, Buenos Aires hoy por hoy, se debate entre su origen y su devenir. Luchan palmo a palmo, frente a frente, (pro)greso y adoquín.
La niebla porteña y el olor a muelle viejo se resisten a estertores, como pueden... soñando que todavia las calles pueden ser refugio de bohemia, misterio y cafetin.

Sera por eso que Boedo se nos hace necesario.

Barrio. Oasis de almacenes, tango y piberio de potrero. Se respira todavia por sus calles, olor melanco, de domingos y silencio.
Boedo, sin caer en el lugar comun de denostar todo lo nuevo, es barrio viejo. Es amor antes del tecno. Amor de carta y espera. Noctambulo y espeso.
Boedo es vecino en la vereda con radio spika, mate y San Lorenzo.
Boedo es abuelo que aconseja.
Es el eco del taco en los billares.
Chispa de tranvia adormilado.
Es carnicero con dedos engrasados.
Es mozo que atiende las mesas.
Es lunfardo poema de recreo.
Es Manzi, su gran amigo quemero.
Es guapo de funyi, malevo y tanguero.

Resiste al polvo del olvido, se niega a ser archivo.
Es barro en el zapato del que luchó por lo vivido.
Obrero,
poeta,
loco
y esteta...

Boedo es hoy, cimiento de un ayer, Luchador por un mañana que no niegue lo que fue, que no compre lo que es, que no ignore que será.

Boedo es Republica de un Buenos Aires que no quiere ser perdido.

28.7.09

"Cajita Musical"

Danzan, desde sus ojos pardos, dos lagrimas verdes que endulzan un café que la acompaña. Llena el bar de suspiros... olor a avellanas.

Danzan, desde la punta de su lengua, dos silencios que se niegan a callarla. Ella guarda un silencio en el bolsillo, y paladea el otro. Lo deglute y con la soltura de una dama de mediodía, deja que le estalle en el pecho. Entonces, y solo entonces, elije 3 palabras. Las suelta suavemente, y su susurro tambien baila entre los dos.

Cuando sonríe, canta. Tiñe de purpura las mesas. Cuando sonrie canta tangos de barrio y de tejados. Sonrie y los violines quisieran ser beso que aclimate la ocasión.

En su caricia, baila tambien, un fuego espeso que derrama sangre y vida. Silban suaves melodías las almohadas. Y las sabanas danzan con ella y le despeinan la mirada.

Su abrazo compañero sincera a los extraños y ellos bailan, quizas nerviosos, pero bailan.

Sus pasos anclan en Boedo y el barrio la recibe tambien con un abrazo. Y ella baila con el barrio. Quizas nerviosa... pero baila.


Miro en las mañanas sus ojos pardos, sus dos lagrimas verdes.

Yo las bebo y acompaño su canción.

14.7.09

"Un estreno"

Darse a conocer, desnudar en cada minuto previo, la fragilidad de mis huesos. Concertar mil ensayos para desembocar en un momento.
Soltar la mano de aquello que cuidé como a una cuna mecida en el abismo. Dejarles algo a los actores que los haga sentir niños momentos antes de enfrentarse al cíclope. Despues de todo es eso... jugar con reglas.

Sentirse padre, hijo, abuelo.

Dar sala. Enfrentar al cíclope cara a cara. Escuchar los pasos disonantes desde el calabozo frio y bajo en el que se me transformó la cabina de luces y sonido.

".-Por favor apaguen sus celulares.-"
Y oscuridad. Nada mas que decir ni hacer. Tan solo ellos, y el ogro con su ojo gigante.

Mi sangre burbujeante, me atrinchera el grito. Ganas de parir. Sed de vida y de sosiego.

La primer risa ante algo que meses antes no era mas que una letra acartonada en un monitor 14 pùlgadas lleno de Piazzolla y enero.

Un aire frio, liviano y electrico recorriendome el pecho.

Los silencios diletantes de una sala oscura ante el drama no resuelto.

El escenario hogar espeso de aquello que queda por contar.

El aplauso. El alivio. Las sonrisas.

Las miradas llenas de guardapolvo y tiza. Miradas infantes, sonrisas abiertas.

Y despues solo el eco discordante que se agolpa en los oidos cuando el aplauso cesa y todo acaba.

La sensación ambigua y seca... mezcla de angustia y plenitud de sobremesa que deja un estreno cuando se te escurrió como un relampago y te sorprende en la cama, deslumbrado, horas despues, aferrandote a la almohada deseando que la vida fuese simplemente esto.


29.6.09

"Este país"

Este paìs de voto en cuotas...
De mentes wash and wear...

Este barco que se vive a punto de hundir
y cuando deja de entrar agua, los pasajeros le escupen el suelo para sumarle humedad...

Este islote con mentes de cartón que compran campo, rap y pro.

Estas gentes enamoradas del delivery...
Que no pueden ver a mas de dos centimetros de su caja de ahorro...

Que se ajustan el cinturón y te sonrien su decada del 90...
O aun peor... los que creen que los 90 fueron hace 19 años.


Este país platano, con sus Cavallos y sus Michettis
Con sus Yomas y sus Macris...
Con sus Delaruas y sus Carrios...


Este país...

hay momentos en donde se merece todo lo que le pasa...


Y si...

AGUANTE NESTOR!

17.6.09

"Mientras tanto"

Mientras en 15 días se me viene encima el estreno, pienso:

Que el silencio, los domingos se hace mas pesado.
Que la lluvia y el rocio no se me hacen cotidianos.
Que la barba no me cicatriza y tapa la inocencia con solvencia.
Que la cena que cocino de trasnoche se asemeja
a un homenaje que me hago de parado.

Que los brindis son las ansias de rozarse con extraños.
Que extraño el olor dulce de una piel ajena.
Que el vino es buen amigo de las llagas,
pero traiciona los diques que me yerguen parco.

Que soy fiel novio del cinismo.
Que me reconozco hecho de tierra, carne y barrio.
Que tengo los dedos blancos de tanto apretar las almohadas
y me exaspera el insomnio todas las mañanas.

Pienso que los pasos se caminan con los dedos apretados.
Que saltar es ilusionarse con flotar
y luego el desengaño.
Pero si tengo que elegir todos los días,
entre flotar
y caminar hasta que ardan las rodillas,
pisar fuerte se me hace mas humano
y volar se parece mas a una mentira...

Aunque también... si tengo que sincerarme...

Camino cada paso con la esperanza inalterable
de levantarme en un vuelo manso
que pinte de rojo todo mi calendario
y llene de Marzo todos mis mediodías.

27.5.09

"Enseguida vuelvo"

A todos aquellos que se quedan esperando en las esquinas a que llegue...
A los que me dirigen la palabra con esperanzas de que yo degluta un comentario acorde a sus circunstancias...
A los que esperan de mi un ser humano paciente, sereno y ordenado.
A aquellos buenos samaritanos que confian en que recordaré sus cumpleaños.
A los cercanos que se ilusionan con presentarme mujeres que le hagan un golpe de estado a mi soltería anárquica.
A los cotidianos que se abrazan a la idea de volver a verme cotidiano...

Mis disculpas... ando absorto en una meta que me tiñe de verde.
Mil perdones... estoy bañado en la obsesión de un nuevo fallido intento por cambiar el mundo.

Perdón por el olvido, la distancia, y las cejas tensas, preocupadas.

Ando caminando por la vereda de transformar una fantasía en un recuerdo.

Y una meta así devora horas y agendas, compromisos y hasta risas... 

Pero les juro que vuelvo...

Ando cerca... 
 

14.5.09

"Inercia"

Me dan asco. Reptiles inmundos que se arrastran babeando. Asco. Narcolepticos adictos a la almohada que se inmolan antes de gritar bien alto.
Nauseas me dan. De tener que arrastrarlos. De buscar con los dientes y las uñas conmoverlos y verlos mirarme con sus caras perplejas de asombro, como si, quien suscribe, lo hiciera en Sanscrito.

Las manos se me llenan de cachetadas. Los parpados se transforman en navajas, los labios se me hinchan de petroleo, la lengua se seca y se amordaza.

Y ellos quietos.  Obedientes. Silenciosos. Sorprendidos ante la libertad del elegir, elijen el único camino incorrecto. No hacer nada.
Uno mientras tanto observa ese blanco, y le hierven los deseos de construir pajaros.

Y ellos nada. Cero. Callan. 

Y ahí entonces exploto en llanto. Siento al mundo, un enfermo terminal, con un tumor maligno en el deseo y cuatro sidas en el alma.

Hoy... mas que nunca... elijo ser melanco. Hoy mas que nunca celebro llorar en el banco de una plaza. 

28.4.09

"De lo propio y lo ajeno"

Puede llegar ese punto, luego de transitarse varios años, en donde nos miramos un buen día, mientras dejamos correr el agua como cascada por la espalda en la bañera.
Puede llegar ese día, sin avisos ni antemanos, en donde una mojada cachetada nos sorprenda. Un segundo microcefalo, en el que nos miramos desde afuera, como si fueramos un tercero que nos visita sin aviso previo.

Ver: Inmutarse ante la propia carne, sin terminar de reconocerla. Una magia dificilmente descripitible, la de mirarse como a un desconocido.
Releer: el cuerpo, las cornisas de los pesados parpados, los pliegues de la barba, las arrugas del desencanto.
Desesperarse: ante los bordes asperos del cuello, los pectorales tiesos, el propio sexo, espeso.
Escuchar nuevamente: Los canales melosos de la voz propia, los latidos pujantes del corazón, la saliva amarga cayendo por la garganta.

Y sin entender completamente el abstracto momento, nos apresuramos a recuperar terreno, apropiarnos de ese ajeno, que había sido siempre propio.

Simplemente es un momento. No se si les ha pasado.
Se asienta en uno la calma y el desasosiego.
Perder terreno en el hogar mas propio que nos dió la vida. Sentirlo ajeno, lejano. Ajado, por el viento del tiempo.

No se si les ha pasado. No ver en el espejo, a quien creian vestir.

Momentos así se pasan de largo cepillandose los dientes con dedicación.

21.4.09

"Un trailer de la obra que dirijo"

7.4.09

"Pactemos"

Ok. Está bien. Pactemos. Lo mio no es espanto. Ni temor. No es incertidumbre ni desasosiego. No estoy sediento de estar sediento. Pero tengo sed.
Y si... No estoy desordenado ni necesito padrinazgo. No hay arreglo para muchas cosas y menos para las que no estan rotas. Así que pactemos.
Lo cierto, completa extraña, es que no nos conocemos. 
Vos estás aferrada al barandal del colectivo, con la desesperanza de quien se dejó masticar por la rutina. Tus ojeras asombradas y grisaceas, tu transpirar patinoso y afiebrado te delatan. 
Estás marchita.

Y aun así, hay algo en tu perfume de rocio mañanero que me hace aspirarte con frenética alegría. Me hace bailar en tus rulos, apenas conteniendo las ganas de paladearlos. De saborearte las pestañas deleitandome en el dulce rimmel que las baña. Un impulso irrefrenable de clavarte mis uñas en tus nalgas me late en las manos, que ahora transpiran también como las tuyas.

Entonces pactemos. Yo pongo mi parte. Hago caso omiso a mi amor intempestivo y mañanero. Detengo el frenesí de mis sentidos y te abandono a tu rutina de recien desayunada.
Yo juego mi parte. La de siempre. Finjo el desinterés mas relajado que me salga.
Pido entonces, solo una cosa a cambio...
Que me devuelvas la mirada. 

31.3.09

"Melanco"

Como van clavandose las primeras arrugas en mi cara.
Como se van marcando las llagas en las almohadas.
¿Donde se devuelven los lastres?
¿Como se limpia uno la mugre de la espalda?

Lo que uno gana por volverse humano,
lo va añejando y lentamente anestesiando.
Lo que cuesta es no elegir volverse mundano,
conociendo las facilidades del camino en cuesta abajo.

Y si pudiera, ¿Elegiria dar la mano?
Morder, desesperarse...
Fingir,
almorzar.

El reloj viene atrasando una vez mas,
y vengo siempre llegando tarde.
Agitado y sin pedir perdón por la demora.

Escupo el silencio y me quedo callado.

Hoy no tengo ganas de que entiendan lo que escribo.
Y aun así si lo entienden me serena.
Quizás un día de angustia no es mas que un día.
Pero hay horas que solo curan los abrazos.

Las manos hoy me parecen mentirosas.
Hoy el frio no me parece necesario.
Hoy quisiera besos y mecerme entre las olas.

Hoy quisiera no sentirme tan extraño.

25.3.09

"Patear el tablero"


Somos todos peones de un ajedrez macabro. Y mientras los alfiles y las torres ostentan su condición, y hasta se burlan del caballo. E inclusive el mismisimo rey se cree todo soberano, ninguno de nosotros nos damos cuenta de la franca verdad...


Somos piezas...


... Y el ajedrez lo juegan los jugadores...


...las piezas somos todas de plastico...


16.3.09

"Aurora"

-"Caminá despacio... mas despacio... hasta ahí"-
El hombre de campera azul le sacó el chumbo de la nuca y se quedó gravemente callado. Solo el sonido de algún grillo rompia con el parco silencio del descampado. Era de noche. Muy de noche.

-"No te des vuelta".- Le dijo después de unos minutos.
-"¿Te gusta cantar?... cantá entonces".- Le dijo, sin esperar respuestas.

Mientras cantaba Aurora, que fue la primera canción que se le cruzó por la cabeza, el hombre calvo ensayaba su despedida. Imaginaba el funeral. El llanto de sus amigos. Podia ver a su novia perpleja ante el cadaver, una vez mas perpleja... sin reacción alguna que desnudara sangre corriendole por las venas.

-"Altaaa en el cieeelooo..."- Imaginó reuniones en donde se lo mencionaba como a una buena persona, ante todo, que jamas le habia hecho daño a nadie. Como un hombre simpatico, afable, al que se lo recuerda con cariño. Vió como aquellos que en vida lo ninguneaban, se llenaban la boca de anecdotas con el difunto, solamente para pasar apercibidos. Vio entonces, como toda su humanidad se transformaba en un anecdotario contado por otros. Erguido por ajenos.

- "...Un aguila guerreeeera..."- Vio Navidades posteriores a su muerte, en donde familiares dejaban derramar una lagrima en el nombre de su recuerdo, para luego sambullirse en el vittel toné y la sidra. Y a los conocidos, asombrarse ante la tardía noticia de su fallecimiento.

-"...Audaaaz seeeleeevaa..."- Como su novia con el tiempo enterraba su recuerdo en el olvido, ante el consejo sabio de buitres amigos... La vida continua...

-"...en vuelo triunfaaal..." Miró desesperado, como nada en su vida era perpetuo. Como cada uno de sus dias se desilachaba como una mala prenda de vestir.

-"...Azuuul un alaaa..." Y una vez muertos sus padres, una vez muertos sus amigos, una vez muertos todos los testigos, su vida sería nada mas que una mota de tinta en una biblioteca.

-"... del color del cieeeelooo..." Vio entonces tan inocuos sus problemas. Anheló entonces con toda sus fuerzas comer un durazno en su cocina, o caminar un domingo por el asfalto mojado...

-"...Azuuul un aaaala..." Escribió, en ese ultimo segundo, mas libros de los que había leido. Amo, en ese, su ultimo momento, a todas aquellas mujeres que habian pasado por su lado. Dudo, todo lo que hasta hoy habia afirmado ciegamente...
...

Y finalmente...

-"Rajá, cagón... tomatelas".-

El hombre calvo caminó con pequeños pasos el descampado. Volvió a su auto.
Mientras manejaba se secaba las lagrimas con verguenza.

Tan solo dos semanas alcanzaron...
Los duraznos volvieron a ser parco desayuno...
Las mujeres, cuerpos desnudos...
El asfalto... asfalto.

6.3.09

"Garabatos en el bar"

-Mozo, un café doble. ¿Vos querés algo? - Dijo el, copando la parada y frunciendo el ceño.
-Una lágrima.- Rugió ella, disimulando su incomodidad.

Y silencio.

-Dame cinco minutos para sentirme comodo.-
-Yo no tengo porque sentirme incomoda.-

Cinco Minutos...
...No alcanzaron. Los dos garabateaban circulos con sus uñas sobre la mesa del café.

-Alguna vez te quise tanto.- Pensó el.
-Alguna vez te quise tanto.- Pensó ella.

No se miraron. Los cinco minutos se pasaron mientras ellos garabateaban circulos sobre la mesa.

El se mordió los labios.

Ella miró por la ventana, para cerciorarse de que el mundo siguiera funcionando.

El se hartó de los dibujos en la mesa. La miró. Ella seguía mirando hacia la calle. En un impulso, el alzó su mano y le explotó un cachetazo en su mejilla. Ella por impulso, le devolvió la gentileza, ante la mirada atónita de los habitués del bar.

El le arrancó un mechón de pelo, insultandola con gritos descarnados.

Ella, prisionera de su mano, le escupió epítetos, que hasta ese momento desconocía.
Se soltaron. Se miraron con firmeza.

A ella le latió un beso en los labios.
A él, el "te quiero" se le deslizó por la saliva.

En un impulso, la abrazó y se deshizo en llanto.

Ella, paralizada por el momento franco, tanteó la mesa hasta encontrar un tenedor. Sin pensarlo demasiado, se lo clavó en el esternón.

El sangró un liquido espeso y oscuro. El dolor hervía en su vientre, pero resistió la tentación de gritar. Buscó el servilletero y con calma se limpió la herida.

-¿Pedimos la cuenta, amor?
-Si. ¿Vamos al cine?
-Vamos.

El dejó la propina sobre la mesa. Apoyó las monedas sobre los garabatos que ambos habian dibujado. Ella agarró la cartera. Y se fueron a seguir dibujando circulos. Siempre circulos. Siempre sin darse cuenta.

3.3.09

"family guy"