8.9.07

"Agrupación de voluntades S.A"



Corría Diciembre del 2004. No corría, se escapaba de mi con una fiereza indomable.
Y con esa fuerza que me nutre en mis peores momentos, un grupo de individualidades y quien les habla nos juntabamos todos los Martes para debatir sobre la realidad del actor.
Nos instituimos como una misma masa de inquietudes irresueltas, en busca de lograr algo que en estos días, suena algo pasado de moda.

Si quien me lee es actor, y digo actor no solo por el hecho de concurrir asiduamente a un grupo de teatro, sino actor laburante de patear los escenarios y comer pate de higado con galletitas de agua con tal de estar en un teatro, conoce a mansalva los pormenores que tiene esta profesión.
Y si no, si ud. no tiene esa suerte, no importa. Seguramente igual, en cualquier ambito de su vida, puede apreciar el individualismo con el que todo tiende a desarrollarse.

Y pregonando buscar un espacio común, fue que nos encontramos en la Asociación Argentina de Actores, quizas para contener esas ideas y esas metas en un espacio que nos diera una fuerza de acción, la posibilidad de no quedarnos en el mero debate de las ideas sino de poder llevarlas a la practica.
No viene al caso contarles los pormenores de lo que llegó a llamarse J.A!, que llegó a agrupar a mas de 60 jovenes actores en escasos 6 meses, que tuvó su momento cumbre en el Congreso de la Juventud en Chapadmalal. No viene al caso contar los pormenores de lo que pasó pero si quizas ver un poco mas alla de lo anecdotico.
La J.A! se desmanteló por un grupo de Sindicalistas a los que no les interesaba que haya una agrupación que rinda a niveles grupales pero no de reditos a sus vendettas individuales.
Y adormecieron al gurpo en un cajon.

No escribo esto para caer en un descargo politico... mucho menos sindical... se trata de otra cosa.
Se trata de ver que nos pasa... que a pesar de que todos nos sentimos inmensamente solos en el medio de esta sociedad salvaje, en lugar de agruparnos, de contenernos mutuamente, nos rehuimos los unos de los otros.

Y pienso que lindo debería ser cuando existian los clubes de barrio, y los chicos se juntaban a jugar al fobal con la pelota de tiento y los abuelos al truco... y los amigos tomaban cerveza, y un mozo gallego sabía que tu café lo tomabas apenitas cortado y con dos de azucar. En el medio... que pasó?
Y lo peor....
Porque, si este sentimiento de desasosiego es tan gral, tan evidente, nos seguimos condenando a soledades de cybercafé y hotmail.com?

Yo, y perdon que te tuteé lector, te invito un café. Contamé en que andas... que te hace llorar; que musica te hace acordar a tu viejo. Decime qué no te gusta de este quilombo en el que vivimos y quien te dice, a lo mejor no nos gusta a varios, y podemos hacer algo al respecto.


Quedate tranquilo, el café lo invito yo.

2 opinaron al respecto:

Anita Co dijo...

Inmenso placer de leerte y ver un espejo.
Te abrazo Tano

lau dijo...

yo estoy en esas fotos y fue parte de eso...cada tanto me acuerdo y me rio....besotes