31.3.09

"Melanco"

Como van clavandose las primeras arrugas en mi cara.
Como se van marcando las llagas en las almohadas.
¿Donde se devuelven los lastres?
¿Como se limpia uno la mugre de la espalda?

Lo que uno gana por volverse humano,
lo va añejando y lentamente anestesiando.
Lo que cuesta es no elegir volverse mundano,
conociendo las facilidades del camino en cuesta abajo.

Y si pudiera, ¿Elegiria dar la mano?
Morder, desesperarse...
Fingir,
almorzar.

El reloj viene atrasando una vez mas,
y vengo siempre llegando tarde.
Agitado y sin pedir perdón por la demora.

Escupo el silencio y me quedo callado.

Hoy no tengo ganas de que entiendan lo que escribo.
Y aun así si lo entienden me serena.
Quizás un día de angustia no es mas que un día.
Pero hay horas que solo curan los abrazos.

Las manos hoy me parecen mentirosas.
Hoy el frio no me parece necesario.
Hoy quisiera besos y mecerme entre las olas.

Hoy quisiera no sentirme tan extraño.

25.3.09

"Patear el tablero"


Somos todos peones de un ajedrez macabro. Y mientras los alfiles y las torres ostentan su condición, y hasta se burlan del caballo. E inclusive el mismisimo rey se cree todo soberano, ninguno de nosotros nos damos cuenta de la franca verdad...


Somos piezas...


... Y el ajedrez lo juegan los jugadores...


...las piezas somos todas de plastico...


16.3.09

"Aurora"

-"Caminá despacio... mas despacio... hasta ahí"-
El hombre de campera azul le sacó el chumbo de la nuca y se quedó gravemente callado. Solo el sonido de algún grillo rompia con el parco silencio del descampado. Era de noche. Muy de noche.

-"No te des vuelta".- Le dijo después de unos minutos.
-"¿Te gusta cantar?... cantá entonces".- Le dijo, sin esperar respuestas.

Mientras cantaba Aurora, que fue la primera canción que se le cruzó por la cabeza, el hombre calvo ensayaba su despedida. Imaginaba el funeral. El llanto de sus amigos. Podia ver a su novia perpleja ante el cadaver, una vez mas perpleja... sin reacción alguna que desnudara sangre corriendole por las venas.

-"Altaaa en el cieeelooo..."- Imaginó reuniones en donde se lo mencionaba como a una buena persona, ante todo, que jamas le habia hecho daño a nadie. Como un hombre simpatico, afable, al que se lo recuerda con cariño. Vió como aquellos que en vida lo ninguneaban, se llenaban la boca de anecdotas con el difunto, solamente para pasar apercibidos. Vio entonces, como toda su humanidad se transformaba en un anecdotario contado por otros. Erguido por ajenos.

- "...Un aguila guerreeeera..."- Vio Navidades posteriores a su muerte, en donde familiares dejaban derramar una lagrima en el nombre de su recuerdo, para luego sambullirse en el vittel toné y la sidra. Y a los conocidos, asombrarse ante la tardía noticia de su fallecimiento.

-"...Audaaaz seeeleeevaa..."- Como su novia con el tiempo enterraba su recuerdo en el olvido, ante el consejo sabio de buitres amigos... La vida continua...

-"...en vuelo triunfaaal..." Miró desesperado, como nada en su vida era perpetuo. Como cada uno de sus dias se desilachaba como una mala prenda de vestir.

-"...Azuuul un alaaa..." Y una vez muertos sus padres, una vez muertos sus amigos, una vez muertos todos los testigos, su vida sería nada mas que una mota de tinta en una biblioteca.

-"... del color del cieeeelooo..." Vio entonces tan inocuos sus problemas. Anheló entonces con toda sus fuerzas comer un durazno en su cocina, o caminar un domingo por el asfalto mojado...

-"...Azuuul un aaaala..." Escribió, en ese ultimo segundo, mas libros de los que había leido. Amo, en ese, su ultimo momento, a todas aquellas mujeres que habian pasado por su lado. Dudo, todo lo que hasta hoy habia afirmado ciegamente...
...

Y finalmente...

-"Rajá, cagón... tomatelas".-

El hombre calvo caminó con pequeños pasos el descampado. Volvió a su auto.
Mientras manejaba se secaba las lagrimas con verguenza.

Tan solo dos semanas alcanzaron...
Los duraznos volvieron a ser parco desayuno...
Las mujeres, cuerpos desnudos...
El asfalto... asfalto.

6.3.09

"Garabatos en el bar"

-Mozo, un café doble. ¿Vos querés algo? - Dijo el, copando la parada y frunciendo el ceño.
-Una lágrima.- Rugió ella, disimulando su incomodidad.

Y silencio.

-Dame cinco minutos para sentirme comodo.-
-Yo no tengo porque sentirme incomoda.-

Cinco Minutos...
...No alcanzaron. Los dos garabateaban circulos con sus uñas sobre la mesa del café.

-Alguna vez te quise tanto.- Pensó el.
-Alguna vez te quise tanto.- Pensó ella.

No se miraron. Los cinco minutos se pasaron mientras ellos garabateaban circulos sobre la mesa.

El se mordió los labios.

Ella miró por la ventana, para cerciorarse de que el mundo siguiera funcionando.

El se hartó de los dibujos en la mesa. La miró. Ella seguía mirando hacia la calle. En un impulso, el alzó su mano y le explotó un cachetazo en su mejilla. Ella por impulso, le devolvió la gentileza, ante la mirada atónita de los habitués del bar.

El le arrancó un mechón de pelo, insultandola con gritos descarnados.

Ella, prisionera de su mano, le escupió epítetos, que hasta ese momento desconocía.
Se soltaron. Se miraron con firmeza.

A ella le latió un beso en los labios.
A él, el "te quiero" se le deslizó por la saliva.

En un impulso, la abrazó y se deshizo en llanto.

Ella, paralizada por el momento franco, tanteó la mesa hasta encontrar un tenedor. Sin pensarlo demasiado, se lo clavó en el esternón.

El sangró un liquido espeso y oscuro. El dolor hervía en su vientre, pero resistió la tentación de gritar. Buscó el servilletero y con calma se limpió la herida.

-¿Pedimos la cuenta, amor?
-Si. ¿Vamos al cine?
-Vamos.

El dejó la propina sobre la mesa. Apoyó las monedas sobre los garabatos que ambos habian dibujado. Ella agarró la cartera. Y se fueron a seguir dibujando circulos. Siempre circulos. Siempre sin darse cuenta.

3.3.09

"family guy"