30.6.07

"Timbrecuatreros"

Los Miercoles son, en una definición gral. dias grises.

"Un día de miercoles" es una expresión que uno puede escuchar de soslayo en cualquier bar de Buenos Aires.

Los Miercoles son dias de pagar facturas, días de subte, de hacer zapping ad infinitum. Dias definitivamente nublados, con llovizna que crece desde el suelo, desde un pavimento mojado, en el medio de un Buenos Aires indefinido.



Mis Miercoles no.

Mis Miercoles me esperan, sentados en el pasillo engomado de timbre 4, con una sorpresa en cada manga. Mis Miercoles, se acomodan para darme el espacio suficiente, para encontrarme bailando con mis ojos ciegos, arrancando flores con mascaras blancas, discutiendo entre la risa y el llanto.

Mis Miercoles son chistes con Eduardo, son aplausos enmutados, son canciones con Iamna, u operas liricas con Cecilia. Sombreros de Paja italiana con Gimena.

Los chistidos de Fossati, se intercalan entre las bromas de Mariano, mientras Melisa y Florencia cuchichean por lo bajo, vaya a saber uno comentando que planes maquiavelicos tendran para el proximo digalo con mimica.

Y mientras con Gonzalo nos disputamos la paternidad de Tefi, Ana se pone mi remera Azulgrana, Fede se pregunta sin cesar donde se habrá metido ese Señor Tonino, y Caro, pone esa voz ronca que pone cuando actua su enojo y salta sin parar de un lado a otro con esa energia que parece que nos va a hacer volar a todos por el aire.

y Daniel...

y Paloma...

Mientras que Graciela...

Y UN APLAUSO PARA HORACIO!



Y se hicieron las once y media, y ni vos ni yo nos dimos cuenta.

"¿Para la proxima clase que hay que traer?"

"¿Que hacemos el Sabado?"



Y vuelta a Pasco.

Y el jueves, mientras camino mi media cuadra para ir al cyber, con la certeza de que en mi casilla tendré 18 nuevos mensajes, me prendo mi pucho matinal y pienso:

"Que lindo mi grupo de teatro"

16.6.07

"En Pasco"

En Pasco mis mañanas son de mate. De sol que entra por la cocina. De resguardo y cobijo.

Mis mediodias son de hamburgesas precocidas y actualidad Sanlorencista.

Las tardes son mis tardes. Con lectura acorde y un Piazzola suave que acompaña. Medialunas tibias, te de durazno y visita de turno.

Mis noches son de lamparas. De luces suaves, de Sinatra y Pastas, y visitantes anonimos o acompañantes taciturnos. De vino y abrazos postergados a mi propia sombra.



En Pasco me reencuentro. Me descubro descubriendome, visitandome. Y mientras me congelo en el jubilo de mis dias, o en el proyecto de mis noches, mis silencios se llenan de vivencias y mis ruidos se van haciendo musica que acompaña mi lapicera.



En Pasco, cada visitante, se hace mio, por un rato, me pertenece, entra en mi mundo, y lo observa, lo paladea. Y puede detenerse y si quiere, verme desnudo, indefenso, sin vitrinas.



Y mientras los dias pasan, cada espacio va tomando mas mi forma, mis olores, mis llantos y mis risas, y las paredes durazno se bañan de tango, de bares, de caminatas, de pensamientos errantes, de la fusión dulce del vino y la melancolia.



Mi sonrisa en la mirilla de la puerta.

Mi caricia en el dormitorio.

Mis pasos en los escalones de madera.





Pasco es mas mi casa, el lugar en donde me doy la bienvenida